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ARTISTAS

La Fiambrera Obrera (España - 1995 - )

Ubicación: Valencia > Sevilla > Madrid

Dirección

Fiambrera obrera
Fiambrera obrera. El retorno



Compañía

 Colectivo formado por: Curro Aix, Santi Barber, Xelo Bosch y Jordi Claramonte



Introducción

El Grupo Fiambrera es el colectivo fundamental del arte activista en el Estado español, posiblemente su “refundador” a mitad de los años 90, el que consiguió un mayor éxito conceptual, el que le dio el impulso que puso de moda el “género” hasta alcanzar en pocos años a las programaciones de los mayores Centros de arte del Estado. Su fulgurante éxito fue también su fracaso, el motivo de su división y de su práctica disolución, de manera que podríamos usar la breve historia de La Fiambrera, de no más de diez años, para extraer algunas conclusiones útiles sobre el arte activista en particular o el arte “vanguardista” en general. Ello contribuiría a una “Historia del Fracaso” de las propuestas vanguardistas que podría aportar muchos datos para su correcta comprensión y que ofrecería herramientas sobre las que trabajar para aportar más eficacia al trabajo artístico-político.

El Grupo Fiambrera se forma a mediados de los años 90 en Valencia, constituido por Curro Aix, Santi Barber, Xelo Bosch y Jordi Claramonte, jóvenes artistas nacidos en los primeros años 70, hijos de una clase obrera rural poco “sofisticada”, de un cierto anarquismo obrerista que se reinventa a principio de los años 90 en movimientos sociales antimilitaristas, ecologistas, okupas y, muy pronto, movimientos anticapitalistas urbanos muy estetizados. Sus primeras colaboraciones datan de los años 1992 y 1993, y consisten, por ejemplo, en lecturas de poemas antibelicistas en Centros Culturales o Centros de enseñanza secundaria.

La Fiambrera toma su nombre de una de sus primeras “acciones”: durante algún tiempo acudían con fiambreras vacías a inauguraciones en galerías o centros de arte para llevarse parte de la comida con que se obsequiaba al público. Una actividad muy acorde con su situación económica real en la época y con su cercanía al movimiento okupa. Pronto ampliarán su ámbito de acción a la performance (Santi Barber estudió Bellas Artes y fue miembro de la Asociación ANCA) y su activismo fue tomando un formato “mediático”. En 1994, cuando Jordi Claramonte y el autor de este texto se negaron a incorporarse al Servicio Militar Obligatorio, las acciones de protesta conjuntas consistieron en un Encuentro de performances antibelicistas y el montaje de una “Sala de espera” a las puertas de la cárcel. En este último caso, el público fueron los periodistas que se acercaron al lugar para cubrir un tema que entonces estaba de actualidad.

El siguiente paso del Grupo fue un viaje al México del Zapatismo para hacer algunas performances –que al parecer nadie entendió, puesto que la estética dominante seguía siendo el realismo social. De allí se volvieron con un proyecto de sensibilización sobre la realidad mexicana para venderlo a universidades y centros culturales, y también para cubrir los gastos del viaje.

Posiblemente el primer paso significativo del Grupo, ya en 1996, fue una maniobra que unía (todavía de forma simbólica) el aspecto social con el artístico. Se trataba de una Guía de parados pétreos elaborada en las ciudades de Valencia, Madrid y Sevilla, y consistía en colgar un cartel con un número de registro a cada estatua de la ciudad, y hacerles una ficha que contenía diversa información sobre el personaje (santos, ángeles, vírgenes, ninfas, militares…). Una relación estatua – paro –precariedad laboral (en español, al “chômeur” se le llama “parado”, es decir, “arrêté”). La maniobra dio un salto cualitativo cuando la policía valenciana detuvo a los artistas por vandalismo (aunque nada había sido vandalizado). La defensa jurídica se habría basado en el carácter artístico de la propuesta, pero el juez no vio indicios de delito. Pocos años después la pieza fue “ofrecida” a las asambleas de parados de Sevilla que se hicieron cargo de ella como una forma estetizada de protesta y visibilización. Una forma de instrumentalización del arte que definía muy bien las intenciones del Grupo, su actitud escéptica hacia el arte y hacia su pobre capacidad transformadora, y su querencia por un activismo basado en el deseo y no en el sacrificio –que es fruto de las revueltas de los años 60.

Texto extraído de: BILAR, Nelo. Los 5 (cinco) fracasos del grupo Fiambrera (arte político y bromas en general disponible en Arrt d´Accció



Textos Criticos:

» Artivismo y pospolítica. Sobre la estetización de las luchas sociales en contextos urbanos (Delgado, Manuel)











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