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OBRAS

Todos los buenos espías tienen mi edad

Creación:

» Juan Domínguez Intérprete Coreografía

Ubicación: Berlín, Alemania

Ficha Técnica:

Creación e interpretación. Juan Domínguez
Asistente artístico: Cuqui Jerez
Co-producción: Espace Pier Paolo Pasolini (Valenciennes, Francia); La consejería de las artes; Dirección General de Promoción Cultural, Comunidad de Madrid; Cuqui Jerez; con el apoyo de Xavier Le Roy, In Situ Productions.
Esta pieza formó parte de Projecto 5 (P5) que fue apoyado por: Tanzwerkstatt Berlin, Podewil (Berlin), Vooruit (Gante) y Stuk (Lovaina).



Año estreno: 2002

Lugar estreno: Festival Lignes de Corps de Valenciennes (Francia)





Comentario

Todos los buenos espías tienen mi edad nos invita a vivir el antes, el durante y el después de la producción de una obra , y todo ello, de forma simultánea. El presente es futuro, es pasado. Propone a los espectadores que espíen los intervalos entre la emergencia de ideas para coreografías y la coreografía de estas ideas.
¿Necesitamos los procesos de identificación implícitos en las actuaciones en vivo?
Las acciones enfatizan las relaciones entre la escritura y la lectura de la propia obra. Lanzan a los espectadores dentro de la galaxia de las alucinaciones, del mundo de los sueños, del espacio de la imaginación ¿o será en el espacio de los pensamientos donde nos mezclamos en un contacto íntimo con el coreógrafo?
El dispositivo parece proponer distancia pero, finalmente, tenemos la sensación de hacer el amor con los pensamientos del artista, con nosotros mismos, con ambos a la vez.¿Es él? ¿Eres tú?¿Soy yo? Espiamos y somos espiados dentro de un espacio en el cual lo pequeño, lo insignificante, lo inocente y lo sencillo tiene tanto valor como lo supuestamente importante. El espectáculo se centra en el proceso de transformación de ideas.
Anne Passant

Cuando la sala La Fundición, en Bilbao, programó TLBETME = Todos Los Buenos Espías Tienen Mi Edad, pudimos ver cómo Juan Domínguez, sentado frente a nosotros y en silencio, ordenaba pequeñas tarjetas sobre una mesa. Una a una y con velocidad variable según su contenido, las tarjetas se proyectaban en una pantalla gracias a un circuito cerrado de vídeo. Domínguez , vestido con traje blanco como quien acude a una cita importante, no levantó la vista. Parecía invitarnos a ocupar la silla vacía al otro lado de la mesa; una mesa diseñada por él para dos, en la que a un lado se sentaba el artista, y al otro, el espectador que estuviera dispuesto a adentrarse en sus pensamientos, a apropiárselos. Esa imagen de la mesa sirve como metáfora para lo que estaba a punto de ocurrir en nuestras mentes: una conversación íntima entre su manera de pensar y la nuestra. La invitación no podía ser más sugerente. Allí, en la oscuridad del patio de butacas, mediado por el cuerpo que forman la cámara, el proyector y la pantalla, el proceso creativo de Domínguez, -sus dudas, sus deseos, sus indagaciones y preguntas- escrito en las tarjetas y narrado en primera persona del singular, comenzaba a ser nuestro a medida que leíamos –comenzaban a ser nuestras dudas, nuestros deseos, nuestras indagaciones y preguntas-.

Leer texto completo "Movemos los muebles para hacer que hacemos" de Isabel de Naverán
 



Textos
» Todos los buenos espías tienen mi edad
» Movemos los muebles para hacer que hacemos
» We move the furniture to do as if we were doing
» El ojo en la llaga


Videos
» Juan Domínguez. 2002. Todos los buenos espías tienen mi edad 1
» Juan Domínguez. 2002. Todos los buenos espías tienen mi edad 2




Documentos Adjuntos
José A. Sánchez. Todos los buenos espías tienen mi edad.pdf






Juan Domínguez

Juan Domínguez



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