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SUBCONTEXTOS

Efímera 7: Intimidad, autobiografía y subjetividad (Digital) (Revista)

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Año de Fin: 0000

Directores:

Zara Rodríguez Prieto (CSIC/UCLM)

Coordinación editorial de este número: Clara Zarza
Coordinación de la sección Creación: Jose Iglesias García-Arenal

Equipo editorial
Esther Belvis. Artea
J. Alberto Conderana. Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA)
Óscar Cornago. Consejo Superior de Investigaciones Científicas(CSIC)
María R. Collado. Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Isis Saz. Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM)
Clara Zarza. Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Volumen 4, Número 5, Año 2013
ISSN: 2172-5934
www.efimerarevista.es

Introduccion:

 

 

Contenido:

La representación del mundo del artista, sus espacios privados, las personas de su entorno, así como su propio autorretrato, tiene una larga tradición en las artes visuales. Sin embargo, la utilización de material personal como estrategia artística, su identificación con el género autobiográfico y la aceptación de este por el mundo del arte institucionalizado han venido marcadas por las prácticas que se desarrollaron en los años 1960, 1970 y 1980, fundamentalmente por aquellas ligadas a los movimientos de liberación de la mujer en Europa Occidental y América del Norte. A partir de la década de 1990, en cambio, la exploración del material personal y las fórmulas autobiográficas en las artes visuales se conforman como parte de un panorama más amplio de interés por las narraciones en primera persona. Tanto en el ámbito académico como en el periodístico se recurre crecientemente a la narración de historias individuales y a aquellos documentos englobados por lo que el historiador Jacques Presser llamó «ego-documents» (aquellos textos en los que el sujeto en primera persona resulta central). En el ámbito literario a menudo se ha descrito este como el momento del memoir boom por el enorme éxito de textos autobiográficos en el mercado literario. Asimismo, la cultura del entretenimiento se enfocará crecientemente en la presentación de historias «reales» y personales, en cine y televisión, pero también en literatura. Por tanto, los años noventa son el momento en el que surgen un sinfín de productos culturales relacionados con la narración en primera persona, pero también el momento en el que se afianza y desarrolla gran parte de la teorización y las críticas revisionistas del género autobiográfico.

Como recuerda Stuart Hall en su artículo «Who needs identity?», hacia finales de los años sesenta y en las décadas siguientes hubo una «explosión discursiva» según la cual se empiezan a cuestionar nociones cartesianas de un sujeto estable y coherente cimentado en un «Yo» situado en el centro de la metafísica occidental. En este momento tendrán un papel fundamental los estudios psicoanalíticos sobre la subjetividad y sus procesos de formación. Las críticas al sujeto cartesiano como eje central al pensamiento occidental traen consigo la crisis de la posición del artista como genio creador y productor de significados, abriendo un nuevo panorama interpretativo. Asimismo, la relación de estos debates con la práctica artística nos permitirá entender un contexto que, al tiempo que ofrece un espacio para nuevas voces a través de la autorrepresentación, también planteará el riesgo de la despolitización de lo personal. Este conflicto tendrá un eco en los estudios que han explorado estas obras desde la perspectiva de la autobiografía, el aspecto biográfico en el estudio de una obra será al mismo tiempo necesario como contexto, y productor de problemas metodológicos. La veracidad o autenticidad de aquello que se muestra estará constantemente en el trasfondo de las problemáticas que surgen en torno a la relación entre el artista como sujeto y la obra como su representación; así, la autorrepresentación será a menudo reconocida por su valor de verdad y su identificación con fórmulas de confesión y testimonio.

Si bien es cierto que estas prácticas, que se desarrollan y expanden a partir de la década de 1960, exploraron las posibilidades de autorrepresentación más allá de los límites del autorretrato, la identificación y categorización de estos nuevos límites no resultará fácil. La tendencia fundamental será aquellos estudios que interpretan las obras de arte en términos de narración de una vida y exploración de un sujeto ―ya sea este entendido como cartesiano o posmoderno― en términos de autobiografía. No obstante, las críticas a la noción de autobiografía en artes visuales abrirán camino a infinidad de apelativos: «mythologies personnelles», «diary»/«diarios visuales y performativos», «life narrative», «journalistic», «autogeography», «self-transformational art», «conceptual self-portraiture», «life art», «Story art», «Auto art», «autotopography», «confesional art», «autofiction», «art de l’intime» o, en términos más generales, «narrative art» y «post-Conceptual art», entre los que se identificó el temprano «Body art» como un subgrupo. Sin parecer acomodarse o contentarse con un único calificativo, cada crítico hará su aportación, aunque rara vez ahondando en los matices que cada denominación implica. La ambigüedad en sus distinciones y su utilización a menudo efímera hace de estos términos un elenco en gran medida inútil para el estudio retrospectivo de las obras. A grandes rasgos podría decirse que esa búsqueda por transgredir el autorretrato tradicional y por ir más allá de la propia imagen que se sitúa fundamentalmente en la segunda mitad del siglo XX, se ha estudiado en el ámbito académico desde tres perspectivas fundamentales: aquella que se centra en la teatralización o la puesta en escena del sujeto como construcción o máscara y la exploración del cuerpo; aquella que plantea la posibilidad y las implicaciones de representar la historia de la propia vida, y, por último, aquella que pone de relieve la articulación de nociones afectivas a través de la conceptualización de lo íntimo. Las dos primeras aparecerán más desarrolladas en el ámbito de la teoría anglosajona mientras que esta última aparece más desarrollada en la teoría francesa. Las nociones de autobiografía, confesión e intimidad como representación de un espacio propio o relacional, en ocasiones con un carácter evocativo e impreciso, aparecerán repetidamente en la práctica artística, la crítica, la teoría y el comisariado del arte en las últimas décadas. Con la presente edición de Efímera deseamos explorar aspectos clave de la relación de estos conceptos con la teorización y la práctica de la performance. Con este fin partiremos de un análisis filosófico del concepto de subjetividad, entendiendo que anida en la base de todos los conceptos citados; veremos análisis metodológicos en torno a las implicaciones del término «autobiografía» y el uso de material biográfico por parte del historiador; exploraremos el concepto de intimidad en la configuración y recepción de la performance; accederemos a espacios percibidos como íntimos a través de la red, y reflexionaremos sobre el proceso de producción de artistas que deciden utilizar o aludir a material personal en sus performances.

Clara Zarza

 

SUMARIO (número completo online)

Investigación

Amelia Jones
Doncella salvaje, alma salvaje, un hierbajo salvaje, salvaje: las feminidades feroces de Niki de Saint Phalle, 1960-1966

Jesús Vega Encabo
Subjetividad

Lisa Newman
1 + 1 = 3: La creación de una tercera identidad en colaboraciones performativas íntimas

Josefina Alcázar
La performance autobiográfica. La intimidad como práctica escénica

Creación

Intimidad Romero

José Iglesias García-Arenal

Entrevista

Bobby Baker por Aisling Foster

Documentos

La intimidad como propuesta escénica
Cecilia Pérez-Pradal

Julius von Bismarck y un ensimismamiento sin estigmas
Clara Zarza

Ubicacion: Madrid > España
Madrid > España Tipo: revista




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