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TEXTOS

Las vías expresivas de Emilio García Wehbi

Autor: Sagaseta, Julia Elena

Año de publicación: 2004

Artista: Emilio García Wehbi

Fecha de incorporación a la web: 08/05/2008

Referencia bibliográfica:

El texto sobre el Proyecto Filoctetes es parte de un artículo, "El cuerpo de los desclasados" aparecido en la revista Funámbulos año 8, Nº22, noviembre/diciembre, 2004. El resto del artículo es inédito.

 



Texto:

1- Preliminares
Director, actor, performer, artista plástico, Emilio García Wehbi es una figura singular en el teatro de Buenos Aires. Nadie experimenta tanto como él con los límites de la teatralidad: la expande, la cruza con otras artes. Su teatro es provocativo y discutido, alejado de cualquier convencionalismo, generado por una amplia creatividad. Es uno de los directores de El Periférico de Objetos, en varias de cuyas obras también actúa pero como los otros dos directores, Daniel Veronese y Ana Alvarado, ha ido perfilando una labor propia con rasgos muy definidos. Como director sus espectáculos presentan un cuidado muy grande en la realización, en la elección de los actores, en el asesoramiento para la elaboración de los textos (suele deconstruir o reconstruir las obras, hacer collage con otros textos, dejarse dominar por una fuerte intertextualidad), en la interrelación de distintos géneros artísticos. Sus obras son decididamente performáticas. Por otra parte, ha realizado varias performances en Buenos Aires (las cinco versiones de El Matadero, con declarada influencia y homenaje a Artaud; la performance de resistencia que realizó con Luis Cano y que consistió en la lectura de Moby Dick durante veinticuatro horas sin interrupción e incluyendo algunos recursos teatrales (vestuario, luz, etc). Ha realizado otras en la ciudad de México y en Lima y ha sido convocado a dar seminarios sobre performance en distintos países. García Wehbi entiende como pocos la relación de performance y teatro, la realización de la performance desde una óptica teatral o bien de una performance que explicite los recursos teatrales que siempre tiene el género. Una obra famosa en su repertorio es el Proyecto Filoctetes, una intervención urbana que ha realizado en muchas ciudades (Viena (2002), Buenos Aires (2002), Berlín (2003), Kioto (2005), Cracovia (2007) y que piensa presentar en otras. En la primera parte de este trabajo voy a tratar esta intervención en la versión que yo presencié, la de Buenos Aires, y luego voy a analizar una obra teatral para exponer detalladamente las características de la labor artística de García Wehbi.

Primer momento: Proyecto Filoctetes
Como intervención urbana el Proyecto Filoctetes se planteó trabajar en todo el ámbito de la ciudad e investigar y poner en evidencia las relaciones entre sus habitantes más carenciados y aquellos que transitan sus calles. El evento tuvo lugar el 15 de noviembre de 2002 entre las 7 y las 15 horas y consistió en ubicar veintitrés muñecos hiperrealistas, diseñados por Norberto Laino1, en distintos lugares de la ciudad. Algunos eran sitios estratégicos (los Tribunales, el Congreso, la entrada del Teatro General San Martín, la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad, entradas de cines, de un shopping) o esquinas muy concurridas; otros eran calles de barrios de distintas extracciones sociales. Los muñecos reproducían las posiciones que suelen tener muchos cuerpos vivos que han ido ocupando las calles de la ciudad: eran simulacros de una realidad que ha ido cambiando el paisaje urbano. Símiles de los vagabundos, los sin techo, los chicos de la calle, de aquellos que tienen como casa el lugar que para los otros sólo es un trayecto a caminar. Los muñecos aparecían en diferentes situaciones: acostados, durmiendo, tapados con mantas; recostados contra la entrada del metro, tirados en las escalinatas de una plaza, cayéndose de otras escalinatas, derribados en medio de la vereda como si hubieran sufrido un accidente, arrinconados, borrachos, con una botella al lado, atados a un árbol, caídos en medio de la calle, apoyados contra una verja, acostados en un banco de plaza.
Eran sólo veintitrés, pero los lugares elegidos, su quietud y larga permanencia hacían más visibles los otros cientos que viven en la calle y se repliegan con la luz del día. La ciudad de noche es Lemnos, la isla a la que, según el mito, es desterrado Filoctetes, el del pie hediondo, el que ensucia la pulcritud de la urbe. Su pie podrido es la marca de su privación y todo carente es un desclasado al que debe apartarse, al que no hay que ver. ¿Y cómo se hace para no ver los que están, los que caen en la calle o los que invaden los transportes públicos con sus palabras o con sus miles de pequeñísimos pedidos? El Proyecto Filoctetes los explicitaba en los muñecos, los hacía fuertemente visibles, obligaba a mirar y a tomar una actitud frente a ese mirar. ¿Qué hacer con los cuerpos caídos, los cuerpos durmientes, los cuerpos excluidos? ¿Cómo se conectan los cuerpos vivos que recorren la ciudad, los que se sienten los verdaderos ocupantes con esos Filoctetes que, de pronto, ya no están en Lemnos? Como ocurre en este tipo de eventos artísticos forman parte del mismo la preparación, el evento en sí, evanescente ya que transcurre en un tiempo acotado, y el registro del mismo en fotos y videos. En el caso del Proyecto Filoctetes, que contó con un grupo grande de colaboradores, el registro incluyó, además, un librito que reproduce las fotos, los manifiestos de García Webhi (uno previo, con los objetivos y otro posterior al evento con las sensaciones que le dejan al artista las actitudes de los transeúntes) y artículos de especialistas e intelectuales que participaron2 y un encuentro el 13 de diciembre de 2002 en el Centro Cultural Ricardo Rojas, de la Universidad de Buenos Aires,-en el que se podían ver los videos del proyecto tal como se realizó en Viena y en Buenos Aires- y en el que los artistas discutieron con el público los alcances de un evento de estas características.
¿Y qué es lo que ocurrió en esas horas de noviembre de 2002 y nos transmiten las fotos y el vídeo? Los veintitrés lugares elegidos son una sinécdoque de la ciudad. Es el espacio total de ella el que está en juego y los transeúntes son los actores que se enfrentan a otro no esperado y no deseado. ¿Por qué aparece ese cuerpo en ese lugar, qué se espera que haga, por qué tengo que hacer algo? Como toda intervención urbana el Proyecto Filoctetes opera sobre la realidad y, en este caso, obliga a tomar una posición frente a ella, asume una actitud política.

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