Español || English
Logo Artes Escenicas Inicio
Buscador
TEXTOS

Tres solos en un tiempo

Autor: Stutz, Denise

Año de publicación: 2008

Obra: 3 solos em 1 tempo

Fecha de incorporación a la web: 06/10/2009



Texto:

Hola, mi nombre es Denise. Nací en Bello Horizonte, Brasil. Mis abuelos eran rusos, mi padre americano, mi madre brasileña. Pasé la infancia en los Estados Unidos, y cuando volví a Brasil, no hablaba portugués. Fui a una escuela donde nadie me comprendía. Entonces, desde niña me pregunto cómo puedo relacionarme con los demás, cómo puedo acercarme al resto. Yo y tú. Nosotros. Tú y yo, en este espacio, ahora. Yo y tú. Tú y yo. Yo tú, yo tú, tú yo, yo você, yo você, você e eu, yo y tú. Tenemos que hablar de nosotros, y para mí es más fácil hablar de nosotros bailando. Por eso quiero empezar este trabajo bailando para ustedes un pas-de-deux, una danza de dos, un dúo. Quiero bailar para ustedes un pas-de-deux romántico, un ballet, un clásico. Quiero bailar un pas-de-deux contigo. Calma. No te pongas nervioso. Quédate tranquilo. Concéntrate. Prepárate, porque yo también tengo que prepararme, y poner la música. ¿Estás concentrado? Entonces quédate ahí. Imagina. Imagina que nosotros empezamos en el centro. Tú, de un lado, yo, del otro. Tú, extiendes la mano, yo la cojo. Tú me llevas un poquito delante de ti, yo muy despacio subo mi pierna, subo, subo, subo, subo. Tú me sueltas y me abrazas. Yo respiro y tú me levantas, y giras conmigo. Muy suavemente yo pongo mi pie en el suelo y tú, en un impulso, me llevas hacia adelante. Yo bajo el cuerpo y me quedo delante de ti, tú detrás de mí. Me preparo. Tú giras, levantas mi pierna, me coges por la cintura, me vuelves a poner en el suelo, pones la mano en mi espalda, me levantas y me llevas hacia el otro lado. Ahí me bajas, me quedo sola y caminas hasta el centro. Y entonces giras y saltas, giras y saltas, giras y saltas, y corres por el escenario, corre, corre, corre, […] me coges por el brazo, toma impulso, y salto, y tú saltas, yo salto y tú saltas. Y tú me lanzas en un último impulso y yo salto. Terminamos. Tú caminas hacia un lado, yo para el otro, hasta encontrarnos en el centro. Y ahí una vez más você yo, você yo, tú y yo. Giro, levanto mi pierna, me coges por el costado, me levantas, me llevas por el escenario, paras, me miras y me llevas hacia fuera. ¿Por qué bailas? ¿Cuál es el concepto, el contenido filosófico, político y social de tu danza? Cuando empecé a bailar fue más fácil relacionarme. Me casé con un bailarín que hoy es un gran coreógrafo de una gran compañía de Brasil. Cuando tenía más o menos 18 o 19 años, me fui de gira por Argentina. Enfermé y tuve que volver a Brasil. Mi marido se quedó allí, se enamoró de otra bailarina en Buenos Aires y yo volví, conocí a un músico, me enamoré y el matrimonio se acabó. Al principio yo era muy, muy, muy dramática, me encantaba el expresionismo, la intensidad. Había descubierto la danza moderna. Aprendí con mis maestros y coreógrafos que debía poner emoción en cada paso, en cada movimiento, en cada gesto. Tenía que sentir la danza, tenía que sentir en la danza todos los sentimientos. Quiero aprovechar este momento. En Brasil se dice así, “aproveitar a ocasion”. Quiero aprovechar este momento para hacer un espacio nuevo, hacer de este espacio un espacio nuevo, crear para nosotros otro espacio. Imagínate que este techo es mucho más alto, que este espacio tiene una profundidad infinita, que todo, todo, todo es más amplio, más grande. Que de lo alto baja una luz azul, muy suave, que va creando en este espacio todo un ambiente. Y delante de mí una luz blanca que pasa muy despacio por mi cuerpo. Pero mejor voy a cambiar esta luz, voy a poner otra iluminación, algo más simple. Imagínate que la escena está totalmente oscura y sólo hay una luz blanca, aquí, en el centro, un foco. Y delante de vosotros un telón rojo, pesado, cerrado. Yo, por detrás de este telón, vengo corriendo, me pongo en el centro debajo del foco, me quedó ahí, quieta, preparándome para empezar, esperando a que el telón se abra. Bailo porque no sé cantar, no sé pintar, no soy poeta. Bailo porque si para mí el mundo tiene algún sentido cuando bailo… no consigo ver en él ningún sentido si no bailo. En los años ochenta conocí a los coreógrafos contemporáneos. Eran muy inteligentes, hablaban de cosas que yo no entendía. Cuando estaba con ellos me sentía así, bastante estúpida, una tonta. Ellos eran… “la vanguardia”. Me enseñaron, por ejemplo, que el bailarín no se queda así, sintiendo. El bailarín, piensa. Entonces me sentí dividida entre la emoción y la razón. Yo pienso o yo siento, pienso o siento, yo pienso o siento, pienso, pienso, pienso, siento, pienso, siento. Yo pienso, no siento. Aprendí con ellos una manera muy distinta de movimiento, y aprendí también a pensar mi danza, a pensar cada paso, cada gesto, cada movimiento, con unas palabras y un vocabulario para mí totalmente nuevos.

 

Leer texto completo en pdf: español -- portugués



Archivos adjuntos: Texto_3solosem1tempo_espanol.pdf | Texto_3solosem1tempo_portugues.pdf |




Aviso Legal: © de los textos y las imágenes: sus autores Diseño CIDI; Desarrollo web GyaStudio