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TEXTOS

Teatro de invasión: redefiniendo el orden de la ciudad

Autor: Carreira, André

Año de publicación: 2010

Fecha de incorporación a la web: 11/05/2010

Referencia bibliográfica:

ARTEA/ CORNAGO, Óscar (Coord), Utopías de la proximidad en el contexto de la globalización. La creación escénica en Iberoamérica. Cuenca, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2009, pp. 87-98. ISBN: 978-84-8427-686-9



Texto:

Este texto remite al trabajo de investigación del lenguaje escénico de invasión de la silueta urbana que desarrollo. A partir de prácticas invasoras, es decir, del ejercicio de creación de espectáculos de calle que abordan el espacio de la ciudad no como escenografía, sino como dramaturgia, se constituye una mirada que repiensa el procedimiento escénico de puesta en escena en el teatro callejero. La premisa de esta investigación está apoyada en la proposición de que la ciudad y sus flujos conforman una base dramatúrgica.

Buscar procedimientos de creación que nacen de la percepción de que la ciudad impone formas de uso social y, al mismo tiempo, condiciona modos de operación, permite pensar acciones de ruptura. El concepto que fundamenta este abordaje es el de ambiente. Trabajar con la noción de lo urbano no como mero proyecto, sino como ambiente, implica una percepción que observa los movimientos y desplazamientos de la cultura y de los comportamientos que construyen aquello que vemos como la ciudad.

Aparte de la estructura arquitectónica o de los delineamientos urbanísticos, las dinámicas sociales y culturales son el material que representa la ciudad como tejido. Es de la observación de las diferentes superficies de la ciudad, a saber, su dimensión geográfica, su dimensión edilicia, sus flujos y contra-flujos, su textura política, podemos pensar un habla teatral que emerge de la sobre posición de estos elementos. Habitualmente pensamos el teatro de calle como un gesto, especialmente politizado, que elige el espacio abierto motivado por estímulos que dicen más respecto al locus del emisor del discurso escénico. El teatro de calle es, comúnmente, comprendido como un modo espectacular que busca este sitio de la convivencia pública, pues sería el lugar de encuentro con un público particular, un público popular.
De eso nacen miradas que no perciben el espacio de la ciudad más que como un sitio social, cuando mucho, cultural determinado. Pero no es usual percibir la ciudad como lenguaje. Consecuentemente, muchos espectáculos de calle no incorporan la polivalencia de significados y significantes de la ciudad, no incorporan los flujos en la construcción del lenguaje escénico.
El teatro contemporáneo puso en discusión el concepto de dramaturgia, abriendo nuevas miradas sobre el trazo más fuerte de la tradición en el área del teatro. Ya desde los experimentos de las vanguardias históricas, en el inicio del siglo XX, la situación de privilegio del texto dramático sobre el espectáculo fue puesta en crisis. Pero los experimentos de Grotowski y de diferentes grupos jóvenes en los años 60, profundizaron abordajes que superaban la supremacía de una dramaturgia que se manifestaba bajo la forma de un texto verbal. La introducción en el campo del teatro de nociones de dramaturgia como una escritura que puede estar instalada en el cuerpo del actor, no solo redefine la noción de actor, sino que nos propone repensar nuestros conceptos con relación a lo teatral. En este sentido reflexionar sobre las relaciones existentes entre las reglas de funcionamiento del espacio escénico, del espacio cultural y la construcción de textos espectaculares en los espacios abiertos de la ciudad, es también pensar sobre el concepto de una dramaturgia del espacio. Actualmente, trabajamos con usos espectaculares de la calle que amplían nuestra comprensión de la ciudad como espacio del espectáculo. De posturas que buscan pequeños espacios de la calle, o de las plazas, para espectáculos que circunstancian sus discursos como manifestación cultural popular, aparecen actualmente formas espectaculares que no se contentan con estar en la calle, pero buscan incorporar en el funcionamiento de la escena los flujos de la calle, o por otro lado, subvertir estos flujos fabricando rupturas de los ritmos cotidianos.

Cuando me refiero a la idea de invasión, no me refiero, necesariamente, a un acto de rebeldía, oriundo en grupos creadores marginales. La invasión, aunque sea un gesto político, no nace siempre impulsado por una motivación politizada claramente definida. La toma de los espacios de la ciudad por intervenciones artísticas, producidas por formas organizativas basadas o no en colectivos enfrentados con el establishment siempre implica la creación de “estados de ruptura” de lo cotidiano.

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Archivos adjuntos: Teatro_de_invasion_AndreCarreira.pdf |




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